viernes, 14 de noviembre de 2014

Princes Highway.

Jueves 13 de Noviembre.

Aupa.

Otro día que amanece con calorcito, y poco viento, así que hay que aprovechar para disfrutar todo lo que el tráfico nos deje.
No he madrugado mucho, he desayunado a conciencia y para cuando daba las primeras pedaladas, ya eran casi las nueve de la mañana.


Estos días, y creo que lo haré hasta Sídney, estoy viajando por la Princes Highway, que viene a ser un poco como la Route 66 en EEUU.
Hay muchos motoristas recorriéndola, y está llena de carteles recordando su pasado, que no será mucho, pero ya sabéis por otras entradas a este blog, que aunque sea algo relativamente reciente para nosotros, para ellos es parte de su historia.


Veo a los que circulan en moto y van en grupos, que lo hacen “al tresbolillo”, es decir, el primero va pegado al arcén, el segundo unos metros por detrás, lo hace al lado de la raya central de la carretera, y así sucesivamente hasta el último del grupo. Si alguien quiere adelantarles, está obligado a pasarse al otro lado de la calzada, con lo que se evitan, que les pasen los enormes camiones cerquita, como hacen conmigo.


No sé si haré bien o mal, pero ya he tomado la determinación, de que en las zonas donde no existe el arcén (puentes o pasos estrechos), circular por el centro de mi lado de la calzada, obligándoles a ir más despacio, porque si intento ser bueno con ellos y me pego lo máximo a mi izquierda, para facilitarles al adelantamiento, ellos pasan rozándome y a toda velocidad. Ya estoy harto, me llevo unos sustos fenomenales, supongo que los transportistas, desde ahí arriba, no se dan cuenta, pero yo lo paso fatal.


Además aquí la ley de Murphy funciona siempre, basta que la carretera se estreche, para que coincidan dos vehículos en sentido contrario, justo al lado tuyo. Y cuando no existe arcén, en el ancho de la calzada, dos vehículos y una bicicleta son demasiados.
Hoy otra vez he pasado de los cien kilómetros, al llegar a Sale, el cuenta marcaba los 108km. pero con el viento a favor, y el poco desnivel de la carretera, se ha hecho fácil.


He montado la tienda en un camping de la entrada a la población, y a cenar, lo he hecho en una cafetería de un centro comercial, pena que me he dejado la cámara de fotos, pero ya está todo decorado para navidades, Papa Noel, renos, guirnaldas, luces, música, etc etc etc, y yo en camiseta, pantalones cortos y sandalias. Se me hace extraño. no lo puedo evitar.


Bueno majos, creo que si todo sigue así,(cruzo los dedos), voy a llegar una semana antes a Sídney, luego la vuelta a casa es posible que la adelante un poco, ya me estoy imaginando en el puente de primeros de diciembre, esquiando en Cerler, después de los calores que he pasado en el Outback, apetece un poco de nieve.


Hasta mañana.

Bye bye, Melbourne.

Miércoles 12 de Noviembre.

Hola.

Ya hemos dejado atrás Melbourne, y emprendemos el último tramo de este viaje, quedan 1.000km. hasta Sídney y aunque puedan parecer bastantes, después de lo realizado, a mí ya me parece que son los últimos coletazos.
La intención era no madrugar y salir lo más tranquilo posible de la ciudad, pero a Rikar se le ha ocurrido llamarme por Viber a las cinco de la mañana, cosas de vivir en distintos usos horarios, y se ha montado una escandalera en la habitación del hostel, de mucho cuidado. Yo no encontraba el teléfono por ningún lado, así que al final se han despertado todos, Nadie se ha enfadado, gente maja, y según ellos, les ha venido hasta bien, se han levantado y se han ido a ver la city.


Llevo dos días con ellos, y nos hemos contado cada uno sus peripecias, uno es italiano, el otro filipino, y el tercero brasileño, el primero está recorriendo Australia en furgo, y los otros dos de mochileros viajando en autostop y en transporte público, llevan un mesecito ya por el continente.
A pesar de haber preparado la salida a conciencia, me he perdido como casi siempre, y es que me pongo muy nervioso con el tráfico, pero he recurrido a la misma solución que para salir de Génova, que no es otra que pedir ayuda, a los choferes de autobús.


Le he preguntado a uno de ellos la salida para la Princes Highway, y me ha pedido que le siguiese, no sé si abre hecho kilómetros de más, pero sacar me ha sacado de Melbourne.
Se llama Dragan, es de origen Serbio, y se ha portado como un señor, cuando veía que yo me iba quedando atrás, me esperaba. Me ha dejado en un  McDonald’s a la salida, y allí mismo nos hemos despedido, no sin antes hacernos la foto de rigor. Muchas gracias majete.


No pensaba hacer mucho tramo, pero al final he hecho los 112km. que separan Melbourne de Warragul, el día ha sido buenísimo, y no ha costado hacer la etapa. El paisaje un poco sosote, pero de todo tiene que haber, siendo como es esto tan inmenso, no podría ser todo bonito, sería mucho pedir.


Como podéis ver en la foto, a Flavia le he comprado dos alforjas pequeñas delanteras, a mi me gusta como queda, y así lleva el peso mas repartido.


En Warragul, poca cosa, visita al súper para comprar la cena y el desayuno y a la cama, que aunque la etapa no ha sido excesivamente dura, el madrugón “gracias  a Rikar”, ha sido de los buenos.


Venga majos, el día no ha dado para más, a la cama y hasta mañana.


Ciao.

miércoles, 12 de noviembre de 2014

Callejeando.

Martes 12 de Noviembre.

Iepa.

Dicen que el hombre, es un animal de costumbres, y debe de ser cierto, me he despertado todo este último mes a las seis de la mañana, y hoy, que no tenía que viajar, voy y hago lo mismo, a eso de las siete de la mañana, ya esta danzando, a pesar de que en la habitación del hostel, estamos cuatros, y ha habido esta noche, tambores y trompetas. No se que instrumento habré tocado yo, no me he oído, los de los demás si.



He salido a pasear, he dudado si hacerlo andando o con la bici, pero he tomado la opción de hacerlo a pie, ayer me crucé la ciudad montado en Flavia, y mañana seguramente haré algo parecido para salir de ella. No habían pasado diez minutos y casi me pilla un tranvía, ¡joder!, es que también circulan por la izquierda, y yo sin querer, lo primero que hago es mirar a mi derecha, me ha metido un pitido el conductor, que aún siendo medio sordo, me he llevado un susto de muerte. Ya veréis, el lío que me voy a montar los primeros días, cuando vuela a casa.


He caminado un montón, a lo tonto a lo tonto, haces kilómetros andando, he visitado una tienda de bicis, y tenían muchas de triatlón, aquí este deporte cuenta con muchísimos adeptos. El resto de la mañana viendo tiendas y tomando cafés, es lo que me pedía el cuerpo. Al sol se esta fenomenal, pero a la sombra hace un fresquito del copón, no sabes ni que ropa ponerte, a lo largo del día, la temperatura varía bastante.



He tomado la decisión de salir mañana, me he agobiado un poco, esto no es ni Perth, ni Adelaide, aqui hay muchísimo mas movimiento de personas, y de tráfico, también se ve mucha gente montando en bici, pero un poco de miedo ya me da el salir de aquí mañana, intentaré hacerlo pronto y despacito, se que va a  costar, pero, no queda otra.


Pensaba haber echado una siesta antes de cenar con Simón, pero se me ha hecho tarde y para media hora mejor no meterme a la cama, que luego me va  a costar levantar.


Y para los que sois muy "viajaos", a ver si me decís, que tienen en común ciudades tan distintas como Chicago y Melbourne, cafessito, para el que lo sepa a la vuelta, la pista es buena.


Y a las seis y media en punto, ya estaba en recepción Simon esperandome, me ha llevado a la zona "chic" de la city, hemos tomados unas cervezas en unos pubs bonitos. Toda la gente estaba trajeada y encorbatada, y yo como si fuese a subir al monte. Mas tarde a cenar, y lo hemos hecho en uno de los mejores sitios de Melbourne, una carne fantástica, y mira que yo soy casi vegetariano, pero estaba rica. Menos mal, que Simón me ha acompañado de regreso al hostel, por que yo solo, con las cervezas que llevaba encima, no hubiese sabido llegar.
Simón, conoce Donosti, y los Pirineos, como buen ciclista, ha subido algunos puertos del Tour de France, entre ellos el Tourmalet(me ha enseñado fotos), y me ha prometido que cuando vuelva por Europa, quedaremos para compartir entrenos en bici.


Bueno guap@s, me voy a descansar, para ver si mañana me despierto prontito y descansado y salgo de esta urbe sin ningún percance, no haré muchos kilómetros, pero si me gustaría salir de la zona de influencia de Melbourne, y por último aconsejaros, que si podéis, veniros a ver esta ciudad, creo que es de las que merece la pena.Cosmopolita a mas no poder.

Buenas noches, y hasta mañana.

martes, 11 de noviembre de 2014

Melbourne.

Lunes 10 de Noviembre.

Aupa.

Estoy en Melbourne, una de los destinos claves del viaje, mes y medio he tardado en llegar, mas o menos, según lo previsto. No me puedo quejar, de como me van saliendo las cosas hasta ahora, cruzo los dedos, para que esto no cambie.



Salia de la ciudad de Colac, sin saber muy bien que es lo que iba a hacer hoy, la etapa de ayer fue durilla y no sabia como iba a estar de patas. Pero ha habido suerte, a pesar de haber tres repechos durillos a la salida, ha sido llegar a la costa y terreno plano y viento a favor.


Me hace gracia cuando preguntas a la gente del lugar, como es la carretera hasta la siguiente ciudad, siempre es "flat". Cada vez estoy mas convencido, que al ser las distancias tan largas entre localidades, estos no suelen salir mucho en coche de sus ciudades, lo hacen en avión, que es bastante barato, y claro, desde 30.000 pies de altura, todo se ve "flat". Donde me he sacado esta foto, he tenido que echar "el resto" encima de Flavia, que poco ha faltado para bajarme y subirlo andando.


Mas o menos lo mismo, le pasaba a un "personaje" de Laudio cuando yo era un adolescente, al que cariñosamente llamábamos "Jeta". Algún lector de este blog, se acordará de él. El caso, es que en los años 70, el Athletic, iba a casi todas las finales de copa, Jeta, como todo Laudio, era "rojiblanco", solo el menda y tres chalaos mas, eramos  "txuriurdins", y en un bar, una noche, con unos cuantos potes encima, echó la bravuconada, de que si el Athletic se clasificaba para la final, él iba a Madrid en moto(con "patascortas", todas las finales eran en la capital), la moto era una Mobilette, de 49cm. cúbicos, poco mas que una bicicleta, todo el mundo se echo a reír, le decían que iba a quemar la moto y no llegaría. El, que nunca había viajado tan lejos, les contestó que lo difícil era subir el puerto de Orduña, y que había mirado el mapa, y después era todo para abajo. Claro, Madrid esta mas al sur, por lo tanto todo bajar. Estaba "chupao". Recuerdo que el Athletic gano la final y Jeta fue y volvió, en su Mobilette.


Y estos, ¿no eran constructores?, pues vaya chabolo mas cutre que tienen de local, he visto casetas de vestuarios, de equipos de futbol en categoría regional, con mejores pintas.

El caso es que según me iba a cercando a Melbourne, mas ganas tenia de pernoctar en el centro, conocía la dirección del hostel central, y como no era demasiado tarde, pues me he animado y para adentro. Pero enseguida han empezado los problemas, la autovía por donde viajaba prohibía el acceso a la ciudad en bicicleta, he tenido que salirme, y dar un rodeo tremendo, unos 10km. mas de la cuenta, eso me ha retrasado bastante, ya que tenía que parar constantemente a consultar el mapa, se me ha hecho eterno, pero cuando ya estaba mas perdido que un pulpo en un garaje, ha aparecido Simón, estaba entrenando con su bici, me ha preguntado si necesitaba ayuda, y aunque nos ha costado entendernos, me ha traído hasta la misma puerta del hostel y me ha ayudado a subir todo el equipaje hasta la habitación. majo tío, mañana hemos quedado para cenar.


Para cuando me he instalado, eran ya las 19.30h. tardísimo para las costumbres australianas, me he ido a cenar corriendo y he dejado todo por hacer para mañana. Se que os costará creerlo, a todos no, algunos ya saben lo que soy capaz de comer, pero he cenado dos pollos enteros, y tres donuts de postres, todo regado con cuatro birras y medio litro de café con leche. Eso si, ni pan ni patatas, del primero, aquí casi nadie sabe nada, de las segundas, estoy hasta el gorro.


Hay una cosa que me encanta de l@s australian@s, si cruzas la mirada con alguien, siempre te devuelve una sonrisa, no como en otros sitios que conozco, donde lo mas habitual es que te digan, la consabida frase de "y tu que coño miras".


Bueno chic@s, que he hecho algo mas de 170km. estoy destrozado y me voy al sobre, lo poco que he visto de esta city, me ha gustado, de momento estaré dos días, luego dios dirá. Espero que la "tripada", me deje dormir, sino, moriré de un reventón, nunca de hambre.

Buenas noches.



domingo, 9 de noviembre de 2014

De Guatemala a Guatepeor.

Domingo 9 de Noviembre.

Hola de nuevo.

Menos mal, que ayer me tome el día de descanso, sino lo llego a hacer, la hubiese palmado, como el perro "Mocazos". Menudo recorrido mas "pestoso", que se dice en el argot ciclista, rompe-piernas a mas no poder, ya me imaginaba que podría ser así, pero me quedé un poco corto, para adivinar lo malo soy un lince, pero para las cosas buenas, siempre despistado, se me pasa el tren de largo.


He salido a las siete, y hacia fresquito, el centro de visitantes de Los Doce Apóstoles, estaba a unos trece kilómetros, he tardado en llegar una hora, mirad que velocidad llevaba, bueno, el caso es que al ser domingo, había ya cola, y faltaba todavía una hora para abrir, media vuelta y a agudizar el ingenio, he echado un vistazo a los alrededores, y estaba claro, saltando dos vallas, asunto solucionado.


 Y sin necesidad de sacar los alicates, un poco de cuidado, para no dejarte los "cataplines" en la alambrada, y para adentro, unas fotos, y cuando me marchaba, me he cruzado con un guia que venia con unos veinte turistas, me ha dicho algo, pero yo no se ingles, y en este caso, tampoco me hacia falta. "Agur Benhur".


Y a partir de aquí, ha empezado el calvario, un puertako de 620m. y con toboganes, he mirado arriba el altímetro, y llevaba ya 840m+, lo  peor de todo, es que los puertos no aparecen en los mapas, la única referencia que puedes tener, es que la carretera este dibujada en el papel, por zonas verdes, entonces te imaginas que algo de montaña habrá, pero no sabes ni la altura, ni los porcentajes, ni la longitud. O sea, nada de nada.



Faltando poco para la cota mas alta, he parado "a cambiar de aguas al pájaro", y veo que viene detrás mio otro cicloviajero, era Jhon, otro neozelandés, que esta haciendo un recorrido circular, de unos 800km. Nos hemos sacado fotos, y hemos decidido hacer unos kilómetros juntos, pero yo no le he entendido casi nada, era "tartaja", yo no se ingles, y soy medio sordo. Faltaba comunicación. En el primer  repecho duro, he visto que flaqueaba, pues venga kongrio, aprieta un poco mas, y le dejas atrás, que tampoco te pierdes nada.


Al rato he mirado varias veces y ya no le veía. hasta siempre majo, esta claro que no somos pareja, faltan condiciones.
He parado a comer, arriba del todo, por si acaso, he escondido a Flavia, no fuera a ser que la viese Jhon, y tuviese que compartir el rato de comida con el, no me apetecía nada. Se ve que hoy estaba poco sociable. Todos los genios tenemos días así.


En lo alto del puerto, la carretera se dividía en dos, una tiraba otra vez para la costa y otra hacia el interior, como estaba harto de de esa carretera, que además, no se ve la costa por ningún lado, he tomado la segunda opción, y como siempre, craso error, o eso creo, no se como será la de la costa, pero esta un horror.
El descenso del puerto peligroso, menudas rampas, si tengo que subirlo al revés, creo que me hubiera bajado de la bici, y hubiese hecho mas de un tramo andando. Cuando ha acabado la bajada, otro puerto, mas pequeño, pero como ya venia cansado, se me ha hecho igual de duro. Al final de etapa, el altímetro marcaba 1375m+. O sea, que he cambiado Guatemala, por Guatepeor.
He hecho 106km. hasta la ciudad de Colac, y he llegado a eso de las cinco de la tarde, sin tiempo para casi nada, visita al super y poco mas.


En los kilómetros finales, me habrán adelantado como unas veinte furgonetas, tipo Pik-up, o "moco" se diga, todas cargadas de chatarrería. Mira que les mola a estos el oxido, para ellos es una obsesión, cualquier establecimiento tiene cosas que allí tiraríamos a la chatarra y aquí las exponen como si fuesen joyas.
Por pequeño que sea el pueblo es raro que no tenga un par de tiendas de antigüedades. Lo que mas les "pirria", son las radios con carcasa de madera, las maquina de escribir, y las de coser. Ya lo sabéis, si queréis hacer negocio fácil y rápido, veniros con un contenedor de los de Maerks, llenito de esas tres cosas y os forráis, yo no lo hago, porque tengo mas dinero que un torero(de los de antes), y poquísimo tiempo libre.


Y por primera vez en este viaje, he visto una moneda en el arcén, ya me ha costado, es de un dolar, he echado el freno, y a por ella de cabeza, no por necesidad, es por que corre el rumor entre los cicloviajeros, que no cogerla trae mala suerte. A la butxaka.

Bueno majetes, la intención era hacer etapa larga, menos mal que estaba descansado, que sino, no hago 30km.
No voy a contaros las intenciones de mañana, estoy harto de hacer el ridículo.

Y hoy, en recuerdo a mis amigos catalanes, ADEU.

sábado, 8 de noviembre de 2014

Reeeeelax.

Sábado 8 de Noviembre.

Hola.

Bueno, pues por fin, me he tomado un día de descanso, he dormido de un tirón hasta las ocho de la mañana, lo cual quiere decir que he estado en “la horizontal”, casi doce horas. Tras desayunar lo que compré en el súper ayer a la tarde, y echar un vistazo a Flavia(todo parece correcto), he salido de paseo.



La mañana ha estado tristona, con muchas nubes, pero con buena temperatura, se estaba bien en la calle, y como el pueblo es pequeño, apenas  una calle de 300m. de longitud, pues he tomado un par de capuccinos en sendas terrazas, y me he dirigido a la zona de costa. He aprovechado para hacer fotos y leer, se estaba bien.


El sitio, es tranquilo a más no poder, por eso mismo y por su ambiente surfero, me recuerda un poco a Mundaka, salvando las distancias claro. Un súper, una tienda de surfers, media docena de hoteles y moteles, un banco, correos, la gasolinera y media docena de restaurantes, eso es todo lo que hay aquí, pero para estar unos poquitos días, más que suficiente.



En la playa no había casi nadie, a pesar de que se nota bastante afluencia de gente que ha venido a pasar el finde, sí que la hay, en las zonas ajardinadas de los aledaños. Algunos compran el almuerzo en los Takeaway, y se sientan en la multitud de mesas que hay en estas zonas, otros simplemente se dedican a pescar. 


También he visto media docena de surfers con sus tablas, pero se dirigían “remando” por detrás de un recodo de la costa y les he perdido de vista


Este que veis aquí, es “el gallo” de la “city”, dueño de la tienda de surfers y conocido por todo el mundo, anda por la calle como “perico por su casa”, por supuesto descalzo. Y me da la impresión de que no “la hinca”, en las escasas horas que llevo aquí, le he visto salir a pillar olas, tres veces. Simpático a más no poder, me saluda como si me conociese de toda la vida.


Hoy sin comer, no me lo he ganado en la carretera, solo un par de galletas y un trozo pequeño de queso. Y más tarde siesta, dos horitas que supongo que me vendrán de lujo para mañana, según me comentan la carretera a partir de ahora, será sinuosa y con muchas subidas y bajadas, ya me la estoy imaginando, un autentico rompe-piernas.


Cuando me he despertado a eso de las cuatro de la tarde, he visto que “jarreaba” agua, me he alegrado de no estar en la carretera, parece que por una vez, han acertado los pronósticos del tiempo. Media vuelta, y a seguir durmiendo.



A las seis en punto, antes no se puede, a cenar, y como había hambre, pues hasta las cartolas, espero que la “tripada” que me he dado, me deje conciliar el sueño.



Y cuando he ido al frigorífico de la cocina comunitaria del Hostel, me he dado cuenta que me han “cepillado” la mitad de las compras que hice ayer, y es que me he pasado de listo, dejé la bolsa en el sitio equivocado, donde un cartel rezaba, “FREE FOOD FRIDGE”, bien kongrio bien, alimentando a media Australia por el morro. El poquito ingles que sabes, no te vale de nada porque encima no te tomas las molestias de fijarte lo que pone en los carteles. ¡¡Listo que eres un lisssssssto!!.


No me preguntéis, que demonios estaba haciendo aquí, ya os lo digo yo, estaba intentando subirme al poste para salir en la foto, me he patinado y al suelo, eso si, sin perder la sonrisa que hay cámaras delante, los juramentos, inmaginaroslos.
Y tras escribir esta crónica, me voy a la cama a eso de las ocho de la tarde, todavía sin anochecer. Resumiendo, horas de cama a tutiplén.


Pero el día era para eso, descanso y mas descanso, todavía me quedan unas tres semanas de viaje aproximadamente, y ya vengo un pelín cansado, espero que haya sido suficiente el relax de hoy.

Bueno gente, lo dicho, a descansar, me gustaría pegarme un buen madrugón mañana y hacer etapa larga, pero como os digo siempre, aquí los planes……..

Un saludo desde Port Campbell.

viernes, 7 de noviembre de 2014

Great Ocean Road.

Viernes 7 de Noviembre.

Que pasa maj@s.

Vaya nochecita que he pasado, como disponía de una conexión de internet bastante rápida en el motel, decidí actualizar los podcast de música, que escucho mientras viajo, se abrió el iTunes, y “me sugirió”, actualizar mi Iphone, con una versión de firmware nueva. La “jodimos tía paca”, el teléfono se desprogramó y se borró toda la información que guardaba, hasta las tres y media de la madrugada he estado “trasteando”, para conseguir dejarlo otra vez operativo, creo que lo he conseguido.


El día amanecía espectacular, buenísima temperatura, mucho calor, y poco viento, y además como pronto me desvié para tomar la “Great Ocean Road”, pues tampoco tráfico pesado. Aunque como podéis comprobar, siguen apareciendo animales muertos en las cunetas.


Pero el cansancio y las pocas horas de sueño han pasado factura, he hecho muchísimas paradas, la zona es bonita, parece que mejora con respecto a etapas anteriores, y hay bastantes turistas.



He hecho infinidad de fotos, todas no voy a colgar aquí, pero es que el día, el paisaje y el cansancio, propiciaban para ello. Las fotos, eran la disculpa perfecta, para echar pie a tierra.


Si en vez de mirar a la derecha que es donde esta la costa, lo hago a la izquierda, a veces juraría que estoy en el valle del Pas. Hay muchísimas granjas de ganado vacuno, y como podéis comprobar no son explotaciones pequeñas, cuentan con miles de cabezas de ganado.



He llegado a Port Campbell, a 69km. de donde comencé a pedalear, me he metido en un hostel baratito, a rebosar de estudiantes australianos, que han venido a pasar el finde, y me he ido a la playa, que está a escasos 100m.


Un bañito, que me ha sentado de perlas, pero esta fría el agua, muy poca gente nadando y mucha pillando olas. Tumbada en la arena, había bastante gente, me temo que esta es una localidad, donde la gente de Melbourne viene a pasar los fines de semana.


Por primera vez durante el viaje, he cenado pizza, pero no cuelgo foto, porque era normalita más bien tirando a mala, pero como había hambre, me la trapiñé entera.


Y aquí os presento a "Ulfo", al apretarle en el tronco, suena una melodía, supongo que la gente de Castro, sabrá el porqué de este nombre, me lo encontré solito y abandonado en la carretera, lo he adoptado y espero que me acompañe en los 1.200km. que todavía me restan hasta Sidney.


Y mañana por fin, descansaré, salga el sol o no, la localidad es bonita, hay buen ambiente, y yo ya no puedo con mi alma. Favia también se merece un día de relax, se esta portando de cine, ni una sola queja desde que salimos de Port Augusta, es la autentica protagonista del viaje, sin ella, yo no iría a ningún lado.

Bueno chicos, me voy a la piltra, que estoy rendido, a ver si en este día y medio de descanso, consigo recargar pilas, y aprovechar a ponerme al día con internet y darle duro al e-book, tanto a uno como al otro los tengo un poco abandonados.


Cuidaros.